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12 octubre 2011

La Leyenda Urbana de la señora capturada en una tienda de los chinos

La he escuchado contar ya un par de veces y huele a leyenda urbana de lejos. 
La cuento para quien no la haya escuchado: Un matrimonio en una tienda de los chinos, el marido sale de la tienda y el chino baja la baraja dejando a la señora dentro. El marido protesta, el chino dice que no queda nadie dentro, el marido protesta y al final acaba viniendo la poli para registrar la tienda para descubrir que la señora estaba amarrada en un cuartito esperando a que le quitaran los órganos.
Tachan!!!
Vamos a ver, evidentemente es una leyenda urbana. Tiene todos los ingredientes, desde el atacar a un colectivo específico a referirse a una situación cotidiana que le puede pasar a todo el mundo.
Pero lo que me llama la atención es que nadie se haya parado a pensar en un detalle que hace que la historia sea imposible:
Estamos hablando de los chinos, con esa vista comercial que tienen, está claro que si tu coges a tus clientes y les quitas los órganos YA NO VAN MÁS.
Que vamos imaginaos la escena: oye vamos al chino, que no que no voy, que me quitan los órganos, si ya lo se pero es que tienen el mejor surtido en calculadoras y libretas escolares, si ya lo se, pero es que luego te quitan los riñones y a ver que haces, anda mejor vamos al moro que ese como mucho te mira mal.
Y eso es todo. Ya podéis seguir con vuestras vidas.

3 comentarios:

Juan dijo...

De ahí la expresión de que ir demasiad al chio te sale por un riñón.

Circula la misma leyenda urbana referida al Corte Inglés, pero con los hombres: todo cuesta un huevo. Si vas una vez no pasa nada, pero como vayas dos veces.....

Lenka dijo...

Es como la turista aquella que entró en una tienda del zoco y nunca más salió. EL marido montó un pollo y al final la encontraron en el sótano del moro malo, enrrollá en una alfombra. La querían pa vendérsela a un jeque, pa su harén. Como si quedaran harenes a estas alturas. Que quedan, sí, pero no necesitan abastecerse secuestrando a nadie, basta con que el jeque airee la billetera y le salen Misses y top models de debajo las piedras.

Ya tardaba yo en oír una chuminá nueva contra los chinos. El odio al asiático es más viejo que el mundo, y se ve que no remite.

lovingme dijo...

Esto no es una leyenda urbana, es verdad, a la tía del primo de la sobrina de mi amiga le pasó.